29 de noviembre TODOS LOS SANTOS DE LA FAMILIA FRANCISCANA

29 de noviembre
TODOS LOS SANTOS DE LA FAMILIA FRANCISCANA

La Familia Franciscana celebra la fiesta de todos los santos y santas franciscanos, en el aniversario de la aprobación de la Regla de los Hermanos Menores, por el papa Honorio III, el 29 de noviembre de 1223. A lo largo de ocho siglos, el frondoso árbol franciscano no ha dejado de dar frutos de santidad, y suman casi el medio millar los santos y beatos de las Tres Órdenes, que han sido reconocidos como tales por la Iglesia.

Santos y santas de todas las épocas, de todas las capas sociales, de todas las culturas, que han iluminado con luz propia el universo de la santidad de la Iglesia. ¿Quién puede contar, además, esa muchedumbre de hermanos, hermanas y seglares sin nombre y sin rostro que han vivido la santidad evangélica, que han hecho del proyecto de Francisco la pasión de toda su vida? Es un inmenso capital de santidad, de amor, de sacrificio, de entrega, que garantiza la lozanía perenne de Francisco de Asís, y muestra la vitalidad y autenticidad evangélica del mensaje franciscano.

Esta fiesta es un motivo de gratitud a Dios y una llamada de atención para nosotros, pues nos exigen actualizar hoy el mensaje evangélico de Francisco mediante la santidad de vida de todos aquellos que lo tenemos por padre, inspirador, guía y ejemplo..







A QUIEN SE AMO EN VIDA SE LE AMA ETERNAMENTE










Feliz Solemnidad de Todos los Santos

El 1 de noviembre la Iglesia Católica se llena de alegría al celebrar la Solemnidad de Todos los Santos, tanto aquellos conocidos como los desconocidos, que con su vida son ejemplo de que sí es posible llegar al cielo.

“Hoy nosotros estamos inmersos con el espíritu entre esta muchedumbre innumerable de santos, de salvados, los cuales, a partir del justo Abel, hasta el que quizá está muriendo en este momento en alguna parte del mundo, nos rodean, nos animan, y cantan todos juntos un poderoso himno de gloria”, decía San Juan Pablo II un primero de noviembre de 1980.

Esta celebración tuvo sus orígenes por el siglo IV debido a la gran cantidad de mártires en la Iglesia. Más adelante el 13 de mayo del 610 el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón romano al culto cristiano, colocando de titulares a la Bienaventurada Madre de Dios y a todos los mártires. Es así que se les empieza a festejar en esta fecha.

Posteriormente el Papa Gregorio IV, en el siglo VII, trasladó la fiesta al 1 de noviembre, muy probablemente para contrarrestar la celebración pagana del “Samhain” o año nuevo celta (en la actualidad Halloween) que se celebra la noche del 31 de octubre.

En el 2013 el Papa Francisco, ante una gran multitud de gente, exhortó: “Dios te dice: no tengas miedo de la santidad, no tengas miedo de apuntar alto, de dejarte amar y purificar por Dios, no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. Dejémonos contagiar por la santidad de Dios”.























El confesor del Papa que conoció al Padre Pío y será Cardenal a los 96 años

El fraile franciscano nació en 1927 en Federación, en la Provincia de Entre Ríos, pero desde hace muchos años se desempeña como confesor en ...